¿Cuánto cuesta una página web para un negocio en Perú?
Antes de pedir presupuestos conviene saber qué estás pagando. Una página web para un negocio pequeño tiene tres partes, y el precio final depende de quién hace cada una.
Las tres partes de una página web
- El dominio: es la dirección, como tunegocio.com. Se paga cada año. Un .com suele costar entre 10 y 20 dólares al año; otras terminaciones, como .pe o .com.pe, pueden costar más.
- El hosting: es el lugar donde “vive” tu web para que se vea las 24 horas. Una web sencilla de un negocio necesita muy poco, así que este costo puede ser bajo.
- El diseño: es el trabajo de armar la web: textos, fotos, colores y botones. Aquí está la mayor diferencia de precios entre una opción y otra.
Las opciones más comunes
Contratar una agencia o un diseñador
Te hacen todo a medida. Es la opción más cara y la que más tiempo toma, porque hay reuniones, propuestas y cambios. Conviene si necesitas algo muy especial: tienda en línea, sistema de reservas o muchas páginas.
Hacerla tú con una plataforma
Hay plataformas donde armas tu web arrastrando bloques. Muchas cobran una mensualidad, a veces en dólares, y tienes que aprender a usarlas y conectar tu dominio por tu cuenta.
Una web lista para tu rubro
Partes de un diseño hecho para tu tipo de negocio y solo cambias los textos. Es lo más rápido y barato, y para la mayoría de negocios pequeños es suficiente: lo que tus clientes buscan es saber qué haces, dónde estás, a qué hora atiendes y cómo escribirte.
¿Qué necesita de verdad un negocio pequeño?
- Un título claro que diga qué haces y dónde.
- Tus servicios o productos principales.
- Un botón de WhatsApp bien visible.
- Horario, dirección y un botón para llegar con Google Maps.
- Fotos reales de tu negocio y opiniones de clientes.
- Que se vea bien en el celular, porque ahí te buscan.
Todo lo demás —carrito de compras, blog, muchas páginas— es opcional. Si no lo vas a usar, no lo pagues.
Una pregunta antes de pagar
Pregunta siempre si el precio es por un pago único o por año, si incluye el dominio y cuántos cambios puedes pedir después. Una web barata que no puedes actualizar sale cara.